Tras un muro de prejuicios

Los 6.500 habitantes del distrito de Lunik IX, en la ciudad eslovaca de Košice, viven completamente aislados del resto de la ciudad. Con un 99% de población gitana, la pobreza, el desempleo y la marginación suponen problemas cotidianos para unos vecinos que luchan por salir adelante en un contexto complejo. Los problemas de racismo se acentuaron tras la construcción de una barrera por parte de los vecinos de los barrios adyacentes, un muro que constituye uno de los ejemplos de división racial que aún perviven en plena Unión Europea.

La situación de Lunik IX no es única en su entorno. A apenas veinte minutos en tren de Košice, la localidad de Vel’ká Ida vive dividida en dos zonas bien diferenciadas. Una, en la que residen unos dos mil eslovacos blancos y otra en la que tratan de sobrevivir aproximadamente mil gitanos.